martes, 24 de agosto de 2010

Empezando ... de nuevo


De la misma manera que cada nuevo diario comienza con mi mítica frase "Hoy empiezo nuevo diario", me siento obligada a empezar este post con "Hoy empiezo nuevo blog".
Sé que no hacen faltan motivos para crear un blog (este es mi tercero y para los anteriores la curiosidad y la mera ociosidad fueron razones más que suficientes para ponerme a escribir). Pero en esta ocasión tengo un motivo con mayúsculas, que me ha llevado a plantarme delante del ordenador a la 1 de la mañana; el evento que en 60 días exactamente cambiará mi vida: MI BODA, mejor dicho NUESTRA BODA (que a veces olvido que esto es cosa de dos).
Sí, en escasos 2 meses dejaré de ser "señorita", para ser "señora", "la señora de...", "la esposa", "la mujer"... Bonito pero acojonante.
El caso es que desde el día que el enlace empezó a convertirse en un plan concreto y no una idea abstacta que rondaba nuestras cabezas, decidimos llevar a cabo el que probablemente sería uno de los últimos proyectos comunes como novios: Crear un blog. Un blog en el que día a día íbamos a ir contando la eperiencia de organizar la boda. Cada uno contaría la película desde su punto de vista, sin tapujos y con la idea de reirnos y de hacer reir a los demás, al tiempo que nos ayudaría en sincerarnos. Sin embargo, como el título del blog ya avanza, el proyecto se quedó en eso, un proyecto y nada más. Es cierto que tenemos una web de la boda, pero dista bastante de la idea original. Es una página web excelente, elegante y tremendamente útil que mi querido novio ha confeccionado con todo lujo de detalles sobre nuestro próximo enlace, pero poco hay de la aventura que pretendíamos narrar.
Así que para quitarme la espinita que tengo clavada, he decidido contar mi experiencia. Sé que no será lo mismo, que estará coja, pero bueno, estoy segura de que también cumplirá los objetivos de divertir y contar mi historia. ¡Bienvenid@!